Contenido estudio impacto ambiental

Informe de evaluación del impacto ambiental

La EIA es un instrumento de primera elección para aplicar el principio de precaución en materia medioambiental. El informe de evaluación de impacto ambiental que el titular del proyecto debe presentar para un proyecto debe incluir una descripción de las alternativas razonables consideradas por el titular del proyecto que sean relevantes para el mismo, con el fin de mejorar la calidad del procedimiento de evaluación de impacto ambiental y permitir la integración de los aspectos ambientales en una fase temprana del diseño del proyecto (planificación técnica y procesos de toma de decisiones).

En caso de que se considere necesaria una EIA, la autoridad competente tomará todas las medidas necesarias para garantizar que las autoridades que puedan verse afectadas por el proyecto a través de sus responsabilidades medioambientales específicas tengan la oportunidad de expresar su opinión, antes de emitir, en una segunda fase (“scoping”), una recomendación sobre el alcance y el nivel de detalle de la información que debe incluir el promotor en el informe de evaluación del impacto ambiental.

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La evaluación de impacto puede definirse como el proceso de identificar las consecuencias futuras de una acción. El impacto representa la diferencia entre lo que ocurriría si no se tomara ninguna medida y lo que ocurriría si se hiciera.

A partir de estas definiciones y considerando su aplicación al medio ambiente, fue posible crear el concepto de “Evaluación de Impacto Ambiental” (EIA), que es un proceso de identificación, predicción, evaluación y mitigación de los impactos relevantes (biofísicos, sociales y otros) derivados de una determinada propuesta de desarrollo (proyecto).

Es una herramienta preventiva que asegura, a través de sus procedimientos, la integración de las consideraciones ambientales en el proceso de toma de decisiones de un determinado proyecto. Se trata de un proceso apoyado en estudios y consultas con participación pública y análisis de posibles alternativas, cuya finalidad es recoger información, identificar y predecir los efectos ambientales de determinados proyectos. A partir de esta información, es posible identificar medidas que eviten, minimicen o compensen estos efectos, así como métodos para supervisar su progreso.

Análisis del impacto ambiental

En los casos en que los planes se preparen con arreglo a las disposiciones transitorias establecidas en el anexo 1 del Marco Nacional de Políticas de Planificación revisado, las políticas de la versión anterior del marco publicada en 2012 seguirán aplicándose, al igual que cualquier orientación anterior que haya sido sustituida desde la publicación del nuevo marco en julio de 2018.

El proceso de Evaluación de Impacto Ambiental en el contexto de la planificación urbana y rural en Inglaterra se rige por el Reglamento de Planificación Urbana y Rural (Evaluación de Impacto Ambiental) de 2017 (el “Reglamento de 2017”). Estos reglamentos se aplican al desarrollo al que se le da permiso de planificación en virtud de la Parte III de la Ley de Planificación Urbana y Rural de 1990.

Estos reglamentos aplican la directiva modificada de la UE “relativa a la evaluación de las repercusiones de determinados proyectos públicos y privados sobre el medio ambiente” (normalmente denominada “Directiva de Evaluación de Impacto Ambiental”) al sistema de planificación de Inglaterra. Todas las demás referencias en esta guía a los reglamentos se refieren al Reglamento de 2017, a menos que se indique lo contrario. Sujeto a ciertas disposiciones transitorias establecidas en la norma 76 del Reglamento de 2017, el Reglamento de 2017 deroga el Reglamento de Planificación Urbana y Rural (Evaluación de Impacto Ambiental) de 2011 (al que se hace referencia en esta guía como “el Reglamento de 2011”). Lea sobre las disposiciones transitorias.

Modelo de informe de impacto ambiental

La evaluación de los impactos en la declaración ambiental deberá incluir, en la mayoría de los casos, una evaluación de los posibles impactos significativos en los lugares, hábitats y especies protegidos y, si procede, la mitigación propuesta para reducir estos impactos.

Para todos los receptores ecológicos, desde las especies bentónicas hasta las de gran movilidad y sus hábitats de apoyo, nuestro experimentado personal lleva a cabo una serie de actividades en consonancia con las directrices de las mejores prácticas de EIA, entre ellas:

APEM proporciona apoyo con muchos de los demás requisitos de autorización ecológica que suelen cumplirse junto con el proceso de EIA. Entre ellos se encuentran las evaluaciones de impacto ambiental (HRA), las evaluaciones de la Directiva Marco del Agua (WFD), la concesión de licencias para especies europeas protegidas y las evaluaciones de los efectos sobre las zonas de conservación marina (MCZ) y las áreas marinas protegidas (MPA).