Claves para estudiar bien

Métodos de estudio activos

El número uno de cualquier lista de hábitos de estudio tiene que ser la elaboración de un calendario. Anotar lo que vas a hacer y cuándo, te da algo en lo que basar tus días y te permite controlar tu progreso. En Internet hay un montón de consejos para escribir un horario de estudio. Pero empieza por simplificarlo, piensa en lo que quieres conseguir esa semana, luego ese día y divide tu jornada en partes manejables.

Esto es muy importante mientras estamos encerrados. Encontrar tu propio espacio puede ayudarte a concentrarte. Pero también significa que, cuando salgas de esa zona, podrás desconectar y relajarte. Asegúrate de que es un lugar tranquilo donde es menos probable que te molesten. Si el ruido es inevitable, prueba a ponerte unos auriculares. Hay un montón de listas de reproducción gratuitas que te ayudan a concentrarte. Además, intenta evitar estudiar en la cama o en el sofá.

Trata tu cerebro como un músculo. No ejercitarías un músculo durante ocho horas al día porque te cansarías rápidamente. Así que no intentes estudiar todo el día sin parar. En lugar de eso, intenta trabajar en breves periodos de tiempo y hacer descansos. Un método muy popular es la Técnica Pomodoro. En ella, trabajas durante 25 minutos y luego haces una pausa de cinco minutos. Repítelo cuatro veces, pero en la cuarta pausa descansa 20 minutos. Así podrás concentrarte mejor.

Cómo estudiar con adhd

Ser bueno en el estudio es una habilidad que cualquiera puede aprender, ¡y eso te incluye a ti! Hay buenos hábitos de estudio y hay malos hábitos de estudio, y este artículo va a mostrarte cómo dejar de lado lo que no funciona y centrarte en las estrategias que funcionarán y marcarán la diferencia el día del examen. Cuando termines, sabrás cómo estudiar de forma más inteligente, no más difícil. Además, tendrás algunos trucos en la manga para cuando necesites un impulso extra de motivación.

Resumen del artículoPara estudiar bien, busca un lugar tranquilo y luminoso para poder concentrarte sin cansarte. Vuelve a escribir tus apuntes a medida que los repasas para recordar mejor el material, y utiliza tarjetas de memoria para reforzar la información importante. Al final de cada sesión de estudio, ponte a prueba escribiendo ejemplos de preguntas o buscándolas en Internet. Por último, si puedes, reserva un tiempo al día para estudiar en lugar de empollar la noche anterior al examen. Para obtener más consejos sobre el estudio, como por ejemplo, cómo evitar distraerse, sigue leyendo.

“Cuando estaba en la escuela primaria, siempre tenía que empollar porque había demasiadas lecciones o asignaturas. Incluso en el instituto, en mi país, no puedes elegir las asignaturas que vas a cursar. Tienes que elegir todo. Tuve que empollar día a día hasta el último día de los exámenes. Pero, ahora que estoy en la escuela media, ya sé cómo equilibrar mi tiempo entre los exámenes. Tengo que equilibrar entre el estudio de mi IPSLE y mis exámenes de filipinas. Este artículo me ayudó mucho a equilibrar mi tiempo, además de ayudarme a aprobar.”…” más

Consejos para estudiar en la universidad

Siéntase seguro de que cubrirá su material a tiempo con un calendario de estudio realista. Te ayudará a saber por dónde empezar y qué es lo que quieres conseguir cada día. Con un plan establecido, estarás menos inclinado a procrastinar, ya que saber cómo vas a utilizar tu tiempo también significará que lo aprovechas al máximo. Los estilos de trabajo y los compromisos de cada persona son diferentes, pero aquí tienes algunas indicaciones sobre cómo planificar un horario de estudio para los exámenes:

Eliges un lugar con suficiente luz, una silla cómoda y pocas o ninguna distracción para concentrarte. Siéntate con todo lo que necesites -y sólo lo que vayas a necesitar-, como libros, apuntes o material de papelería, así como con agua y tentempiés saludables a mano.  Esto es sencillo pero muy eficaz cuando intentas concentrarte.

Además, pide lo que no necesitas. Una buena regla es que si no te ayuda a estudiar, no debe estar en tu mesa. Puede tratarse de los apuntes de historia de todo un trimestre cuando sólo estás concentrado en un capítulo o de ese teléfono móvil.

5 técnicas de estudio respaldadas por la investigación

De adolescente, Faria Sana solía subrayar los libros con rotuladores. “Se suponía que los colores me decían cosas diferentes”. Más tarde, recuerda, “no tenía ni idea de lo que se suponía que significaban esos textos resaltados”.

También tomaba muchas notas mientras leía. Pero a menudo “sólo copiaba las palabras o las cambiaba de sitio”. Ese trabajo tampoco ayudó mucho, dice ahora. En efecto, “era sólo para practicar mi caligrafía”.

“Nadie me enseñó a estudiar”, dice Sana. La universidad se hizo más difícil, así que trabajó para encontrar mejores técnicas de estudio. Ahora es psicóloga en la Universidad de Athabasca, en Alberta (Canadá). Allí estudia cómo los estudiantes pueden aprender mejor.

Estas condiciones pueden distraer de sus lecciones. Además, es probable que los estudiantes tengan que hacer más cosas sin un profesor o unos padres que les vigilen. Tendrán que gestionar su tiempo y estudiar más por su cuenta. Sin embargo, muchos estudiantes nunca aprendieron esas habilidades. Para ellos, dice Sana, puede ser como decirles a los alumnos que aprendan a nadar “sólo nadando”.