Ciencia que estudia los fantasmas

Secuoyas albinas, fantasmas del bosque: La ciencia en el SPOT

La ciencia se ha utilizado durante mucho tiempo para investigar fenómenos aparentemente sobrenaturales. Conozca algunos de los ejemplos más famosos y lo que nos dicen sobre la relación histórica entre la ciencia y lo oculto.

Desde Harry Price y su “Laboratorio Nacional de Investigación Psíquica” hasta el tristemente célebre caso de las Hadas de Cottingley, esta historia examina los instrumentos, métodos y tecnologías científicas utilizados para probar (o desmentir) a los médiums espiritistas, las apariciones de hadas y las visiones fantasmales.

En los años posteriores a 1900, varios laboratorios “psíquicos” fueron construidos en Gran Bretaña, Europa y Estados Unidos por profesionales serios que pretendían establecer condiciones rigurosas y controladas para investigar científicamente lo sobrenatural.

El investigador psíquico Harry Price creó el Laboratorio Nacional de Investigación Psíquica de Londres (NLPR) en 1926. Price definió la investigación psíquica como el intento de “determinar, mediante métodos experimentales exactos, hasta qué punto los supuestos fenómenos de la sala de espiritismo pueden ajustarse a la normalidad”.  ¿Podría la ciencia explicar los extraños fenómenos que los espiritistas y ocultistas afirmaban que provenían de un mundo invisible?

¿Existen los fantasmas? Explorando lo paranormal

¿Los fantasmas son reales? Eso depende. La ciencia actual no puede demostrar que haya espíritus que atraviesen las paredes o que griten bajo las tablas del suelo. Sin embargo, los avistamientos espeluznantes sí que han parecido reales. Los seres humanos llevan viendo espectros desde que existimos, y hasta cierto punto podemos explicar por qué. Estos siete factores mentales y físicos pueden explicar casi todos los sucesos espeluznantes -incluidos algunos famosos que están listos para ser desmentidos- y ayudan a dar sentido a nuestra perpetua necesidad de dormir con la luz nocturna encendida.

“Sé que los fantasmas han vagado por la tierra”. Eso dice el atormentado héroe Heathcliff en Cumbres Borrascosas, y no es el único: Incluso para los más castigados, hay algo irresistible en las casas encantadas y los espíritus vengativos. A veces, esperar un avistamiento espectral (o, como Heathcliff, temerlo) es suficiente para conjurar un espectro.

Gracias a los cuentos de hogueras y a las multimillonarias películas de terror, las nociones espeluznantes pueden infiltrarse en nuestro subconsciente incluso sin que se produzcan encuentros sobrenaturales en la vida real. Casi la mitad de los estadounidenses creen que los fantasmas son reales, según la empresa de estudios de mercado YouGov (los vampiros chupasangre obtuvieron un mísero 13%). Esa idea preconcebida hace que nuestras mentes se vuelvan locas cada vez que oímos un tablón que cruje o sentimos un escalofrío repentino.

Los científicos creen que existen “estrellas fantasma” invisibles, esto es lo que

Este artículo trata de los fenómenos inexplicables. Para los fenómenos no sujetos a las leyes de la naturaleza, véase sobrenatural. Para los fenómenos inexplicables pero presuntamente naturales, véase preternatural. Para otros usos, véase Paranormal (desambiguación).

Los sucesos paranormales son supuestos fenómenos descritos en la cultura popular, el folclore y otros cuerpos de conocimiento no científicos, cuya existencia dentro de estos contextos se describe como más allá del alcance de la comprensión científica normal[1][2][3][4] Las creencias paranormales más notables incluyen las que pertenecen a la percepción extrasensorial (por ejemplo, la telepatía), el espiritismo y las pseudociencias de la caza de fantasmas, la criptozoología y la ufología[5].

Las propuestas relativas a lo paranormal se diferencian de las hipótesis científicas o de las especulaciones extrapoladas a partir de las pruebas científicas porque las ideas científicas se basan en observaciones empíricas y datos experimentales obtenidos a través del método científico. Por el contrario, quienes defienden la existencia de lo paranormal explícitamente no basan sus argumentos en pruebas empíricas, sino en anécdotas, testimonios y sospechas. Los modelos científicos estándar explican que lo que parece ser un fenómeno paranormal suele ser una interpretación errónea, un malentendido o una variación anómala de los fenómenos naturales[6][7][8].

¿Qué es la parapsicología?

La investigación sobre las creencias paranormales y el funcionamiento cognitivo se ha ampliado considerablemente desde la última revisión realizada hace casi 30 años, lo que ha hecho necesaria una revisión exhaustiva. La presente revisión sistemática tiene como objetivo identificar las asociaciones informadas entre las creencias paranormales y el funcionamiento cognitivo, y evaluar la calidad de los estudios.

Se realizaron búsquedas en cuatro bases de datos (Scopus, ScienceDirect, SpringerLink y OpenGrey) desde el inicio hasta mayo de 2021. Los criterios de inclusión incluyeron artículos publicados en inglés que contenían datos originales que evaluaban las creencias paranormales y la función cognitiva en muestras de adultos sanos. La calidad de los estudios y el riesgo de sesgo se evaluaron mediante la herramienta de evaluación de estudios transversales (AXIS) y los resultados se sintetizaron mediante una revisión narrativa. La revisión se adhirió a las directrices de los Elementos de Información Preferidos para las Revisiones Sistemáticas y los Meta-Análisis (PRISMA) y fue prerregistrada como parte de un registro más amplio en el Marco de Ciencia Abierta (https://osf.io/uzm5v).

Aunque la calidad de los estudios es buena, existen áreas de debilidad metodológica. Al abordar estas cuestiones metodológicas, proponemos que los autores se comprometan con el prerregistro de los procedimientos de recogida y análisis de datos. A nivel conceptual, argumentamos que un menor rendimiento cognitivo en dominios cognitivos aparentemente dispares podría reflejar la influencia de una disfunción ejecutiva general.