Ciencia que estudia las inscripciones

Inscripciones cuneiformes antiguas en el videojuego Prince of

ResumenLas investigaciones realizadas recientemente en los laboratorios científicos demuestran que las inscripciones -gráficos, diagramas, fotografías, tablas, fórmulas matemáticas, etc.- son fundamentales en la práctica científica. La investigación también muestra que las inscripciones son elementos omnipresentes en los libros de texto de ciencias. Este estudio examina las inscripciones en los textos que suelen estar a disposición de los estudiantes en los cursos de ciencias de la escuela secundaria y de la licenciatura: los libros de texto de los cursos y los artículos de las revistas. Se presentan cuatro análisis complementarios del contenido de estos recursos: (i) una enumeración de los tipos de inscripciones en esos recursos; (ii) un análisis semiótico del contenido de inscripciones representativas; (iii) una interpretación por parte de graduados de un programa de ciencias de una inscripción común a los tres recursos; y (iv) una comparación de una inscripción encontrada en libros de texto y artículos de revistas con su presentación original en una revista científica. Existen diferencias en la frecuencia de los distintos tipos de inscripciones; estas frecuencias parecen no estar relacionadas con las competencias interpretativas de los estudiantes a los que van dirigidas. Sugerimos que las alteraciones realizadas en las inscripciones al pasar de las revistas profesionales a los libros de texto contribuyeron a confundir su interpretación. Se discuten las implicaciones tanto para la enseñanza de las ciencias como para el uso de las inscripciones en los libros de texto.

Máquinas para leer y descifrar jeroglíficos mayas

La Colección de Inscripciones Griegas conservada en el Louvre tiene un verdadero interés científico y patrimonial. Ofrece una muestra bastante ideal para realizar una edición prototípica innovadora que puede beneficiarse de la visibilidad que proporcionan simultáneamente varios sitios web enlazados, destinados a diferentes públicos y propósitos, y de una nueva presentación de parte de la colección en el Museo.

El programa es muy innovador tanto en el ámbito epistemológico como en el práctico. Está diseñado para reunir a estudiosos de las humanidades, informáticos, especialistas en información, personal de museos, etc., para reflexionar y aprender sobre nuevas herramientas, enfoques y tecnologías, y fomentar las relaciones para mejorar las colaboraciones en el ámbito de las humanidades. (a) Nuestro proyecto pretende salvar la brecha entre disciplinas de una manera muy amplia. Estudiamos las inscripciones como “dispositivos de comunicación” que han sido (y siguen siendo) utilizados por muchas culturas; nuestra epigrafía es “contextual”, ya que presta atención a las inscripciones como mensajes visuales globales expuestos en un espacio de visualización. (b) Y nuestra epigrafía es también “digital”. La investigación y la publicación digital promueven, de hecho, toda una revalorización de las inscripciones, dando la posibilidad de tratar estos documentos al mismo tiempo como textos e imágenes, considerando conjuntamente la obra de arte, el mensaje visual y verbal, situándolos de nuevo en su entorno visual como estrategias de comunicación performativa. El uso de la publicación digital y la nueva forma de difusión da la oportunidad de considerar los documentos epigráficos en todas sus dimensiones, dejando de separar los textos de los monumentos y de las evidencias contextuales, considerándolos como Palabras Visibles y Obras de Arte destinadas a ser vistas además de leídas.

Fuentes de la historia

La epigrafía (del griego antiguo ἐπιγραφή (epigraphḗ) ‘inscripción’) es el estudio de las inscripciones, o epígrafes, como escritura; es la ciencia de identificar los grafemas, aclarar sus significados, clasificar sus usos según las fechas y los contextos culturales, y sacar conclusiones sobre la escritura y los escritores. Se excluyen específicamente de la epigrafía la importancia histórica de un epígrafe como documento y el valor artístico de una composición literaria. Una persona que utiliza los métodos de la epigrafía se llama epigrafista o epigrafista. Por ejemplo, la inscripción de Behistun es un documento oficial del Imperio Aqueménida grabado en una roca nativa en un lugar de Irán. Los epigrafistas se encargan de reconstruir, traducir y datar la inscripción trilingüe y de encontrar cualquier circunstancia relevante. Sin embargo, es labor de los historiadores determinar e interpretar los acontecimientos que registra la inscripción como documento. A menudo, la epigrafía y la historia son competencias practicadas por la misma persona. La epigrafía es una herramienta primordial de la arqueología cuando se trata de culturas alfabetizadas[1]. La Biblioteca del Congreso de EE.UU. clasifica la epigrafía como una de las ciencias auxiliares de la historia[2]. La epigrafía también ayuda a identificar una falsificación:[3] las pruebas epigráficas formaron parte del debate sobre el osario de James[4][5].

Las inscripciones rupestres, los grafitos y las cruces de la cantera GO3C

La epigrafía (del griego antiguo ἐπιγραφή (epigraphḗ) ‘inscripción’) es el estudio de las inscripciones, o epígrafes, como escritura; es la ciencia de identificar los grafemas, aclarar sus significados, clasificar sus usos según las fechas y los contextos culturales, y sacar conclusiones sobre la escritura y los escritores. Se excluyen específicamente de la epigrafía la importancia histórica de un epígrafe como documento y el valor artístico de una composición literaria. Una persona que utiliza los métodos de la epigrafía se llama epigrafista o epigrafista. Por ejemplo, la inscripción de Behistun es un documento oficial del Imperio Aqueménida grabado en una roca nativa en un lugar de Irán. Los epigrafistas se encargan de reconstruir, traducir y datar la inscripción trilingüe y de encontrar cualquier circunstancia relevante. Sin embargo, es labor de los historiadores determinar e interpretar los acontecimientos que registra la inscripción como documento. A menudo, la epigrafía y la historia son competencias practicadas por la misma persona. La epigrafía es una herramienta primordial de la arqueología cuando se trata de culturas alfabetizadas[1]. La Biblioteca del Congreso de EE.UU. clasifica la epigrafía como una de las ciencias auxiliares de la historia[2]. La epigrafía también ayuda a identificar una falsificación:[3] las pruebas epigráficas formaron parte del debate sobre el osario de James[4][5].