Ciencia que estudia la estructura de la tierra

La ciencia

La Tierra es más que lo que podemos ver en la superficie. De hecho, si pudieras sostener la Tierra en tu mano y cortarla por la mitad, verías que tiene múltiples capas. Pero, por supuesto, el interior de nuestro mundo sigue guardando algunos misterios para nosotros. Aunque exploremos intrépidamente otros mundos y pongamos satélites en órbita, el interior de nuestro planeta sigue estando vedado para nosotros.

Sin embargo, los avances en sismología nos han permitido aprender mucho sobre la Tierra y las numerosas capas que la componen. Cada capa tiene sus propias propiedades, composición y características que afectan a muchos de los procesos clave de nuestro planeta. Son, por orden de exterior a interior, la corteza, el manto, el núcleo externo y el núcleo interno. Echemos un vistazo a ellos y veamos qué es lo que tienen.

Como todos los planetas terrestres, el interior de la Tierra está diferenciado. Esto significa que su estructura interna está formada por capas, dispuestas como la piel de una cebolla. Si se quita una, se encuentra otra, que se distingue de la anterior por sus propiedades químicas y geológicas, así como por las grandes diferencias de temperatura y presión.

Ciencias de la Tierra

La geología describe la estructura de la Tierra sobre y bajo su superficie, así como los procesos que han dado forma a esa estructura. También proporciona herramientas para determinar la edad relativa y absoluta de las rocas que se encuentran en un lugar determinado, así como para describir la historia de esas rocas[3]. Al combinar estas herramientas, los geólogos son capaces de hacer una crónica de la historia geológica de la Tierra en su conjunto, y también de demostrar la edad de la Tierra. La geología proporciona las pruebas principales de la tectónica de placas, la historia evolutiva de la vida y los climas pasados de la Tierra.

Los geólogos utilizan una gran variedad de métodos para comprender la estructura y la evolución de la Tierra, como el trabajo de campo, la descripción de las rocas, las técnicas geofísicas, el análisis químico, los experimentos físicos y los modelos numéricos. En la práctica, la geología es importante para la exploración y explotación de minerales e hidrocarburos, la evaluación de los recursos hídricos, la comprensión de los riesgos naturales, la resolución de problemas medioambientales y la comprensión del cambio climático en el pasado. La geología es una de las principales disciplinas académicas, y es fundamental para la ingeniería geológica y desempeña un papel importante en la ingeniería geotécnica.

Qué es la tierra

La División de Ciencias de la Tierra apoya propuestas de investigación orientadas a mejorar la comprensión de la estructura, la composición y la evolución de la Tierra, la vida que sustenta y los procesos que rigen la formación y el comportamiento de los materiales de la Tierra.    Los resultados de esta investigación permitirán comprender mejor los entornos cambiantes de la Tierra y la distribución natural de sus recursos minerales, hídricos, biológicos y energéticos, y proporcionarán métodos para predecir y mitigar los efectos de los riesgos geológicos, como los terremotos, las erupciones volcánicas, las inundaciones y los corrimientos de tierra.

La ciencia de la Tierra es el estudio de la estructura, las propiedades y los procesos de la Tierra, así como de los cuatro mil quinientos millones de años de evolución biótica.    La comprensión de estos fenómenos es esencial para el mantenimiento de la vida en el planeta.    La creciente población mundial exige más recursos, se enfrenta a crecientes pérdidas por riesgos naturales y libera más contaminantes en el aire, el agua y la tierra.      Para mantener nuestra existencia es necesario comprender científicamente los materiales y procesos naturales que vinculan la geosfera, la hidrosfera, la atmósfera y la biosfera.    La vida prospera o fracasa en la superficie de la Tierra, donde se cruzan estos entornos.

Ciencia y naturaleza

Las cordilleras se elevan al cielo. Los océanos se precipitan a profundidades imposibles. La superficie de la Tierra es un lugar asombroso para contemplar. Sin embargo, incluso el cañón más profundo no es más que un pequeño rasguño en el planeta. Para entender realmente la Tierra, hay que viajar 6.400 kilómetros (3.977 millas) bajo nuestros pies.

Empezando por el centro, la Tierra está compuesta por cuatro capas distintas. Son, de la más profunda a la más superficial, el núcleo interno, el núcleo externo, el manto y la corteza. A excepción de la corteza, nadie ha explorado nunca estas capas en persona. De hecho, la mayor profundidad a la que ha perforado el ser humano es de poco más de 12 kilómetros (7,6 millas). E incluso eso llevó 20 años.

Sin embargo, los científicos saben mucho sobre la estructura interna de la Tierra. La han sondeado estudiando cómo viajan las ondas sísmicas a través del planeta. La velocidad y el comportamiento de estas ondas cambian al encontrarse con capas de diferente densidad. Los científicos -incluido Isaac Newton, hace tres siglos- también han aprendido sobre el núcleo y el manto a partir de los cálculos de la densidad total de la Tierra, la atracción gravitatoria y el campo magnético.