Ciencia que estudia el ser humano

Ciencia y tecnología

Las ciencias sociales son un conjunto de disciplinas académicas dedicadas a examinar el comportamiento humano y, en concreto, cómo las personas interactúan entre sí, se comportan, se desarrollan como cultura e influyen en el mundo. Esta rama de la ciencia es amplia y variada y abarca campos como la antropología, la economía, la ciencia política, la psicología y la sociología.

Las ciencias sociales ayudan a explicar el funcionamiento de la sociedad, explorando desde los factores que desencadenan el crecimiento económico y las causas del desempleo hasta lo que hace feliz a la gente. Esta información es vital y puede utilizarse con muchos fines. Entre otras cosas, ayuda a configurar las estrategias empresariales y las políticas gubernamentales.

Las ciencias sociales como campo de estudio son distintas de las ciencias naturales, que abarcan temas como la física, la biología y la química. Las ciencias sociales examinan las relaciones entre los individuos y las sociedades, así como el desarrollo y el funcionamiento de éstas, en lugar de estudiar el mundo físico. Estas disciplinas académicas se basan más en la interpretación y las metodologías de investigación cualitativa.

La evolución humana

Este artículo necesita citas adicionales para su verificación. Por favor, ayude a mejorar este artículo añadiendo citas de fuentes fiables. El material sin fuente puede ser cuestionado y eliminado.Buscar fuentes:  “Human science” – noticias – periódicos – libros – scholar – JSTOR (febrero de 2011) (Aprende cómo y cuándo eliminar este mensaje de la plantilla)

La ciencia humana se basa en la relación entre los diversos modos de investigación humanística en campos como la historia, la sociología, la folclorística, la antropología y la economía, y los avances en la genética, la biología evolutiva y las ciencias sociales con el fin de comprender nuestras vidas en un mundo que cambia rápidamente. Su uso de una metodología empírica que abarca la experiencia psicológica contrasta con el enfoque puramente positivista típico de las ciencias naturales, que excluye todos los métodos que no se basan únicamente en observaciones sensoriales. Los enfoques modernos de las ciencias humanas integran la comprensión de la estructura, la función y la adaptación humanas con una exploración más amplia de lo que significa ser humano. El término también se utiliza para distinguir no sólo el contenido de un campo de estudio de los de las ciencias naturales, sino también su metodología[3].

Ciencia moral

A lo largo del último siglo, los investigadores del comportamiento han revelado los sesgos y prejuicios que conforman la forma en que las personas ven el mundo y las zanahorias y palos que influyen en nuestras acciones diarias. Sus descubrimientos han llenado los libros de texto de psicología y han inspirado a generaciones de estudiantes. También han influido en la forma en que las empresas gestionan a sus empleados, cómo los educadores desarrollan nuevos planes de estudio y cómo las campañas políticas persuaden y motivan a los votantes.

Sin embargo, un creciente número de investigaciones ha suscitado la preocupación de que muchos de estos descubrimientos adolecen de graves sesgos propios. En concreto, la gran mayoría de lo que sabemos sobre la psicología y el comportamiento humanos procede de estudios realizados con una estrecha franja de la humanidad: estudiantes universitarios, encuestados de clase media que viven cerca de las universidades y residentes con un alto nivel de estudios en países ricos, industrializados y democráticos.

Los países azules representan la ubicación del 93% de los estudios publicados en Psychological Science en 2017. El azul oscuro corresponde a Estados Unidos, el azul a las colonias anglófonas con mayoría de ascendencia europea y el azul claro a Europa occidental. Regiones dimensionadas por población.

Antropología social

A la hora de la verdad -cuando las cosas se ponen feas y las luces se apagan-, ¿somos buenos por naturaleza? Es decir, ¿estamos predispuestos a actuar de forma cooperativa, a ayudar a los demás aunque nos cueste? ¿O somos, en el fondo, criaturas egoístas?

Esta pregunta fundamental sobre la naturaleza humana ha dado lugar a debates durante mucho tiempo. La doctrina de Agustín sobre el pecado original proclamaba que todas las personas nacían rotas y egoístas, y que sólo se salvaban mediante el poder de la intervención divina. También Hobbes sostenía que los seres humanos eran salvajemente egocéntricos; sin embargo, sostenía que la salvación no venía de la mano de lo divino, sino del contrato social de la ley civil. Por otro lado, filósofos como Rousseau sostenían que las personas nacían buenas, preocupadas instintivamente por el bienestar de los demás. Más recientemente, estas cuestiones sobre la naturaleza humana -el egoísmo y la cooperación, la deserción y la colaboración- han saltado a la palestra pública gracias a programas de juegos como Survivor y los Balones de Oro del Reino Unido, que ponen a prueba el equilibrio entre el egoísmo y la cooperación enfrentando la fuerza de los vínculos interpersonales con el deseo de obtener grandes sumas de dinero.