Centro de estudios siglo xxi

Rita Martufi y a Luciano Vasapollo, compañeros de la USB y

Editorial ¿Tiene el Seguro Médico Siglo XXI el potencial de reducir la tasa de mortalidad neonatal y de menores de 5 años en México?     Alfonso Reyes-López Centro de Estudios Económicos y Sociales en Salud, Hospital Infantil de México Federico Gómez, México D.F., México.     Correo electrónico: alfonso.reyes.lopez@outlook.com Hace 10 años se implementaron en México programas públicos de seguros de salud diseñados específicamente para brindar protección financiera a las familias que se encuentran fuera de los sistemas de seguridad social. Las evaluaciones de estos programas se han centrado en los resultados económicos y en algunos resultados de salud, pero pocos estudios han analizado la contribución de los mencionados programas a la reducción de la tasa de mortalidad neonatal y de menores de 5 años. En este volumen del Boletín Médico del Hospital Infantil de México, el trabajo presentado por Flores-Huerta et al. es un intento interesante en este sentido que da lugar a nuevas preguntas a investigar.1 Los autores utilizaron datos de la Encuesta Siglo XXI del Seguro Médico. Utilizaron el porcentaje de familias con gasto de bolsillo

“comercio exterior siglo xxi”, conduce miguel ponce en

En México, la principal institución de seguridad social es el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con más de 60 millones de afiliados. Este estudio de supervivencia al cáncer infantil es el primero basado en cohortes completas de casos incidentes para la población afiliada al IMSS en la región centro-sur, que representa el 27% de todos los niños afiliados al IMSS.

Es un estudio de cohorte observacional de 2006 a 2012 para estimar la supervivencia observada a 5 años de los menores de 18 años, identificados en el Registro de Niños con Cáncer de la Región Centro-Sur. La supervivencia de los casos se realizó mediante la búsqueda activa y pasiva. Las tasas de supervivencia se estimaron por el método de Kaplan-Meier (KM), evaluándose el análisis de igualdad de las funciones de supervivencia para algunas variables clínicas.

El estudio incluyó a 2.357 menores; la supervivencia observada a 5 años fue del 56,1%, con una mediana de tiempo de supervivencia de 3,4 años, y la pérdida global de seguimiento fue del 18,4%. La supervivencia a 5 años en los casos con diagnóstico de leucemia fue del 53,5%, mientras que para los tumores sólidos fue del 57,9%. La mediana del tiempo de muerte fue de 1 año. Los tipos de cáncer con una supervivencia superior al 70% fueron el grupo V-retinoblastoma (87,2%), IIa-linfoma de Hodgkin (86,8%), Xc-tumores gonadales (83,3%), Iid-linfomas diversos (80%), IVa-nefroblastoma (79,5%) y IIc-linfoma de Burkitt (75,4%). Mientras tanto, las tasas de supervivencia más bajas correspondían al grupo VIII-tumores óseos (32,3%), III-SNC (sistema nervioso central; 44,1%) y IX-tejidos blandos (46,8%).

Francisco de Miranda: legado histórico para el siglo XXI

Actualmente, el CEP se dedica al debate constitucional,[3] a las políticas públicas, a la modernización del Estado, al estudio de las ciencias sociales y a las humanidades. Cuenta con un equipo multidisciplinario compuesto por 22 investigadores de tiempo completo, con experiencia en los campos de la economía, la educación, la salud, el derecho constitucional, los estudios ambientales, entre otros[4].

Han dictado conferencias Mario Vargas Llosa, Hernando de Soto, Michael Novak, Robert Lucas, Eric Donald Hirsch, Eric Anderson, Friedrich Hayek, Margaret Thatcher, Václav Klaus, Peter Berger, Salman Rushdie y Milton Friedman[5].

COLEGIOS SIGLO XXI- EDUCANDO PARA EL FUTURO

La guerra entre Rusia y Ucrania representa uno de los retos más importantes para el Kremlin en su historia reciente. Sin duda, uno de los principales objetivos del juego de poder de Moscú es ocupar espacios geográficos en su frontera occidental para repeler cualquier acción que contravenga sus intereses geopolíticos. El uso de medios militares y no militares por parte de Rusia -cuyas acciones se definen como una “guerra híbrida”- se convierte en la principal estrategia para hacer frente a cualquier avance de Occidente en sus fronteras inmediatas. Por tanto, el análisis de la guerra en Ucrania debe abordarse no sólo desde la perspectiva militar, sino también desde la perspectiva de la estrategia de las comunicaciones, donde la propaganda y la desinformación se convierten en herramientas útiles para las tácticas contemporáneas. Por lo tanto, las “guerras híbridas” van más allá del ámbito militar y se complementan con ataques en el ciberespacio para desestabilizar gobiernos, como ocurrió en Ucrania.

El desarrollo de una guerra híbrida -en el contexto del conflicto armado entre Rusia y Ucrania- pone de manifiesto el uso de la fuerza militar y de otros medios (como los ciberataques) que perturba la seguridad colectiva europea y desafía el “orden mundial” establecido tras la Segunda Guerra Mundial. En ese sentido, el uso de medios estratégicos contribuye a la disuasión y a la desinformación, así como, los ciberataques denotan un claro eje de acción de Rusia para emprender su proyección militar en Ucrania. Por lo tanto, las nuevas formas de guerra, más allá de la convencional, se están convirtiendo en el componente principal en los conflictos del siglo XXI.