Centro de estudios quadrivium

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Artes liberales es el término dado a los programas contemporáneos de educación que incluyen áreas de estudio a través de las humanidades, las ciencias sociales, las ciencias naturales y las artes. Tiene sus orígenes en la antigua Grecia[1] y comenzó con un “deseo de una comprensión universal”[2] En pocas palabras, la educación de artes liberales tenía como objetivo la educación holística. Se puede simplificar aún más a una educación nacida del desarrollo del número y del lenguaje. Se desarrolló a lo largo de la antigüedad clásica, pero comenzó con Pitágoras[1] y su interés por todo lo relacionado con las matemáticas. Pitágoras aprendió mucho de los antiguos egipcios y, tras cientos de años y diversas aportaciones, estos conocimientos se convirtieron en las cuatro especialidades (Quadrivium) de astronomía, aritmética, geometría y música. La lengua adquirió cada vez más importancia en los asuntos humanos y, en el siglo IV, en Atenas, era primordial para el gobierno de la ciudad-estado (polis). Por ello, la educación también empezó a incluir la enseñanza de la lengua. De nuevo, a lo largo de cientos de años y con numerosas contribuciones, esto se formalizó como las tres artes del lenguaje (Trivium): gramática, dialéctica y retórica.

Catálogo de cursos de la escuela de la colina

El “Spotlight” de Old Schoolhouse para el mes de abril de 2012 es sobre la educación clásica.    Stephen y Kellyann Walker de Charleston, SC, comparten un poco sobre una parte de la educación clásica que a menudo se pasa por alto, el quadrivium.    Es una lectura que invita a la reflexión si alguna vez te has preguntado dónde encajan las matemáticas y las ciencias en una educación clásica.

Si has leído algo sobre la educación clásica, probablemente habrás oído el término “trivium”, ya que se discute mucho dentro de los confines de un plan de estudios clásico. Sin embargo, la gramática, la lógica y la retórica no son más que la primera de las tres etapas de la educación, tal y como la establece Platón en La República. La segunda etapa, el quadrivium, está compuesta por la aritmética, la geometría, la astronomía y la música (o armónica). La última etapa es la dialéctica y la filosofía, en la que el diálogo entre dos o más personas con puntos de vista diferentes sobre un tema específico utiliza argumentos razonados para establecer la verdad del asunto.

Aunque cada una de estas materias tiene un valor práctico, Platón propuso su estudio en un sentido puro, para ayudar al alumno a ser más reflexivo en todos sus estudios, lo que le convertiría en un mejor líder. Al examinar las propias palabras de Platón sobre las ciencias matemáticas, queda claro que estas materias y un enfoque teórico de su enseñanza forman parte de un plan de estudios clásico.

La escuela de la colina

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El quadrivium (plural: quadrivia) son las cuatro asignaturas, o artes, que se enseñan después del trivium. La palabra es latina y significa cuatro caminos, y su uso para las cuatro asignaturas se atribuye a Boecio o Casiodoro en el siglo VI.    Juntos, el trivium y el quadrivium comprendían las siete artes liberales (basadas en la capacidad de pensar), a diferencia de las artes prácticas (como la medicina y la arquitectura).

Centro de estudios quadrivium del momento

Para la mayoría de los eruditos medievales, que creían que Dios había creado el universo según principios geométricos y armónicos, la ciencia -en particular la geometría y la astronomía- estaba directamente vinculada a lo divino. Buscar estos principios, por tanto, sería buscar a Dios.

En la enseñanza de las artes liberales, el quadrivium (plural: quadrivia[1]) consiste en las cuatro materias o artes (aritmética, geometría, música y astronomía) que se enseñan después del trivium. La palabra es latina y significa “cuatro caminos”, y su uso para las cuatro asignaturas se atribuye a Boecio o Casiodoro en el siglo VI.[2][3] En conjunto, el trivium y el quadrivium comprendían las siete artes liberales (basadas en la capacidad de pensamiento),[4] a diferencia de las artes prácticas (como la medicina y la arquitectura).

El quadrivium seguía el trabajo preparatorio del trivium, que consistía en la gramática, la lógica y la retórica. A su vez, el quadrivium se consideraba la base para el estudio de la filosofía (a veces llamada el “arte liberal por excelencia”)[5] y la teología. El quadrivium era la división superior de la educación medieval en las artes liberales, que comprendía la aritmética (el número en abstracto), la geometría (el número en el espacio), la música (el número en el tiempo) y la astronomía (el número en el espacio y el tiempo). Desde el punto de vista educativo, el trivium y el quadrivium impartían al estudiante las siete artes liberales (habilidades de pensamiento esenciales) de la antigüedad clásica[6]. En conjunto, las siete artes liberales pertenecían a la llamada “Facultad Baja” (de Artes), mientras que la Medicina, la Jurisprudencia (Derecho) y la Teología se establecían en las tres facultades llamadas “Altas”. [7] Por lo tanto, era bastante común en la Edad Media que los profesores de la Facultad Baja (para el trivium y/o el quadrivium) fueran ellos mismos estudiantes de una de las Facultades Altas. Además, también es interesante observar que la filosofía no era una asignatura (ni una facultad) por derecho propio, sino que estaba presente implícitamente como una “herramienta auxiliar” dentro de los discursos de las facultades superiores (especialmente la teología);[8] la emancipación completa de la filosofía de la teología sólo se produjo después de la época medieval[9].