Centre d estudis les corts

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Sunyol se hizo socio del Barça en 1925 para apoyar al club cuando el estadio de Les Corts, precursor del Camp Nou, fue cerrado durante seis meses después de que el público abucheara espontáneamente el himno nacional español como protesta contra la dictadura de Primo de Rivera. Como casi todo en la vida pública de los años treinta, el deporte estaba muy politizado, y el Barça fue testigo de una lucha por su control entre conservadores y republicanos, estos últimos encabezados por Sunyol, quien, ayudado por su fama como propietario de La Rambla, se convirtió en presidente en julio de 1935 y rápidamente ayudó a revertir la situación financiera del club. En el terreno de juego, el Barça ganó el Campeonato de Cataluña, aunque fue derrotado por el Real Madrid en la final de la Copa del Rey de 1936, gracias a una legendaria actuación del portero madridista Ricardo Zamora en su último partido. Cuatro semanas después, estalló la Guerra Civil española y se puso en marcha el tren de los acontecimientos que condujeron a la muerte de Sunyol.

La prensa catalana estaba muy preocupada por el destino de Sunyol. Una semana después de su desaparición, la noticia de su asesinato llegó finalmente a Barcelona, causando una gran conmoción en todos los niveles de la sociedad. Su muerte marcó también el inicio del periodo más difícil de la historia del club. El inicio de la guerra había desencadenado una revolución social en la que la CNT, el sindicato anarquista, se dedicó a colectivizar la mayor parte de la industria y el comercio de la ciudad. La sección de la CNT de Parcs i Jardins (Departamento de Parques y Jardines del Ayuntamiento) pronto puso sus ojos en el Barça. Lo salvaron de la toma de posesión los empleados del club, que lo colectivizaron en nombre de la UGT, mucho más moderada, aunque ninguno de ellos era realmente socio. El Barça se tambaleó durante la guerra, con la disminución de los ingresos de las entradas y del número de socios, ya que en 1939 sólo quedaban 2.500 socios. Su sede en el Consell de Cent fue destruida el 16 de marzo de 1938, cuando los aviones italianos bombardearon la ciudad. También se perdieron muchos trofeos y documentos. Algunos jugadores consiguieron trabajo jugando en ligas extranjeras, pero la mayoría se quedó en el club; como la situación militar era cada vez más desesperada, todos fueron reclutados por el ejército republicano. Varios murieron en los últimos meses de la guerra.

Fake news y negacionismo en tiempos de pandemia e infodemia

Si alguna vez existió, me pregunto si Mas murió en el momento adecuado (1936). Aunque desconozco sus valores políticos, cualquier artista que produzca un extraordinario registro de los círculos intelectuales y artísticos de su tiempo seguramente se habría sentido consternado, de haber vivido, ante el desenlace de la Guerra Civil española, con la “larga recuperación de la posguerra española durante los años cuarenta y cincuenta creando un páramo cultural dentro de la España destruida, hambrienta y aislada, exacerbada por la represión, la “purificación” del sistema educativo y las instituciones culturales, las purgas de libros y la censura generalizada”. Comparado con el periodo anterior, llamado la Edad de Plata, muestra uno de los contrastes más claros de la historia cultural de España”.2

Nacido en Solsona (Lérida) el 28 de septiembre de 1860, Adolf Mas se trasladó a Barcelona poco antes de 1890. Dejó su ciudad natal y un trabajo de abogado por un futuro incierto en la gran ciudad y se hizo inicialmente un hueco en la industria textil. Unos años más tarde frecuentó el local Els Quatre Gats, donde estableció relaciones con intelectuales y artistas de la época. Tras su formación como fotógrafo, en 1901 fundó su primer establecimiento de venta de material fotográfico, que se convertiría, unos años más tarde, en el “Estudio de Fotografía A. Mas”, antecesor del “Archivo Mas”.

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Actualmente, estamos llevando a cabo multitud de proyectos de intervención en centros tan diferentes como el Centre Penitenciari Can Brians, el Hospital Clínic de Barcelona, el Hospital Vall d’Hebron, la Prisión de Belmarsh en Londres, la Asociación Catalana para la Enfermedad de Parkinson, Aldeas Infantiles SOS Tenerife, ASPACE, etc.

Puedes ver en el siguiente mapa todas las instituciones con las que colaboramos o hemos colaborado. Son más de 240 centros en los que los alumnos del Máster en Arteterapia realizan o han realizado sus prácticas clínicas.

Los estudiantes implementan diversos proyectos de intervención a lo largo de sus prácticas clínicas y seguimos colaborando con cada centro para que los futuros estudiantes de arteterapia puedan hacerlo también. Si perteneces a un centro, escuela o institución y quieres formar parte de nuestra red y recibir estudiantes de arteterapia en prácticas, escríbenos a coord.at@metafora.org.

Durante su formación, los estudiantes de máster (la mayoría mujeres) realizan 600 horas de prácticas supervisadas por personal especializado. Los tratamientos individuales y de grupo se ofrecen en sesiones semanales y pueden ser de corta o larga duración (hasta dos años).

Investiduras fallidas y Constitución ignota” d’Artemi Rallo

BITECA es un proyecto que intenta reunir información, sistematizada y contrastada directamente con los originales, sobre los manuscritos y ediciones impresas que contienen obras catalanas medievales, fijando la muerte de Fernando el Católico en 1516 como el final de este periodo (2). La delimitación de los períodos históricos es inevitablemente arbitraria; podríamos pensar, por ejemplo, que 1500 podría ser una fecha más significativa, pero el espejismo del cambio de siglo no debe engañarnos: ni 1499 ni 1501 son mejores. Pero 1516, por el contrario, supone un cambio geoestratégico que inaugura una nueva situación política, social, económica e intelectual, no sólo dentro de los confines de las zonas de habla catalana de Iberia, sino en toda la península, y coincide con un cambio clave en la cultura y la vida de Europa.

La lengua de los textos objeto de nuestro estudio es el catalán. Por supuesto, si nos centramos en la producción poética, es evidente que algunas obras están fuertemente marcadas por el provenzal, incluso en autores posteriores; esta coloración lingüística (que a veces afecta a la prosa) está siempre presente.