Carles puigdemont estudios universitarios

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Por último, el jueves viajará a Nueva York, donde se reunirá con el director del Museo Judío y explorará futuras colaboraciones. Más tarde, visitará la nueva oficina del FC Barcelona en la ciudad y terminará su viaje visitando la nueva planta de Europastry en New Brunswick. La empresa familiar catalana, fundada en 1987, es líder en España en el sector de las masas congeladas y la quinta más importante del mundo, con 3200 empleados en su actual planta de Long Island, además de los 250 que ha incorporado en New Brunswick.

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Qué rápido se le quita el brillo. Cuando el 26 de octubre Carles Puigdemont, el presidente separatista de Cataluña, señaló que no convocaría elecciones regionales, desencadenando así una declaración unilateral de independencia de España, su decisión dejó a Europa sin aliento.

La táctica de Puigdemont había servido hasta ese momento para integrar y movilizar el apoyo de la población, y a su liderazgo se le atribuía el mérito de dar vida a la visión nacionalista de un Estado catalán. Pero a las pocas horas de esa declaración, Cataluña pasó a ser gobernada directamente por Madrid, y Puigdemont huyó a Bruselas con cuatro de los ministros de su gabinete, para asombro de muchos en la región, especialmente de aquellos que esperaban que se enfrentara a Madrid y, como mínimo, liderara una campaña de desobediencia civil.

Puigdemont defendió su decisión, argumentando que él y sus colegas viajaron a Bélgica para plantear su caso de la condición de Estado en las instituciones de la UE, pero esto no impidió que los columnistas de los periódicos lo ridiculizaran y los caricaturistas lo dibujaran escondido en una caja de chocolates belgas.

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Durante el acto de inauguración, al que asistieron 450 personas, Carles Puigdemont puso énfasis en el papel del CETT en cuanto a la excelencia turística de Cataluña y dijo que esto no se debe a que “Cataluña sea una potencia mundial en turismo, sino que viene de la mano de un campus así, que forma profesionales para el futuro, gente preparada para competir y afrontar las nuevas demandas turísticas”.

Con una inversión de 6,5 millones de euros -el 60% procedente de fondos propios-, el CETT ha ampliado sus instalaciones con 1.600m2 más, y ha reconstruido más de 2.000 m2. Esta actuación ha consistido en la creación de diecisiete nuevas aulas y en la reconstrucción de zonas ya existentes con el objetivo de disponer de espacios polivalentes de servicios y trabajo que favorezcan una experiencia dinámica y compartida fuera de las aulas.

En su intervención, Miquel Alsius, presidente del Grupo CETT, puso énfasis en esta obra, que “no es sólo una transformación física sino también un paso hacia una misma dinámica de aprendizaje y relación entre las personas que forman parte de este ecosistema académico, profesional e institucional”.

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En las estanterías hay libros y objetos que cuentan su historia. Una de las reliquias de su despacho es el Macintosh SEI30 de Nick Barton, biólogo evolutivo de la Universidad de Edimburgo. El ordenador, dice, aún funciona y contiene algunos artículos de su colega. Ahora, relajado, revela cómo utilizó el mismo modelo para hacer su primer trabajo remunerado: la digitalización del diccionario de la Real Academia Española. “Trabajé en la letra A”, dice con una sonrisa.  Arcadi Navarro leyendo en su despacho | ® Santi TrullenqueLos ordenadores son una constante en la carrera del biólogo. En otra estantería se encuentra una placa de circuitos del ordenador del Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), MareNostrum III. Navarro fue miembro del patronato del centro cuando era Secretario de Universidades e Investigación. El superordenador se encuentra en lo que ahora es una capilla desacralizada. Visita el lugar cada semana como uno de los custodios del Archivo Europeo del Genoma (EGA), que guarda los datos de 800.000 personas de todo el mundo. “Yo soy más bien un teórico computacional”, dice. “Otras personas se encargan de la parte experimental”.