Buenos y malos habitos de estudio

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Cuando se trata de estudiar, no hay una única forma correcta de hacerlo. Hay muchas formas diferentes de comprender y asimilar la información, y siempre hay cosas que se pueden hacer para mejorar y ser más eficaz en el estudio.

Existen muchos consejos, herramientas y métodos de estudio, algunos más eficaces que otros. Pero lo primero que debes hacer es una evaluación general de cómo estudias actualmente. Identifica los hábitos que te funcionan y los que no. El problema es que si no eres consciente de las tendencias cuestionables, es difícil corregirlas.

Si has respondido “sí” a las preguntas 1 a 3, es probable que tengas problemas con el empollamiento y la procrastinación. Es fácil aplazar el estudio hasta el último minuto, pero, como sabes, eso no te favorece a la hora de estudiar. Aunque estudiar a contrarreloj puede ser una solución a corto plazo, no permite que el cerebro establezca las conexiones adecuadas para retener la información.

En lugar de empollar, programa bloques de tiempo más cortos para leer lentamente y asimilar el material, tomar buenos apuntes (utiliza elementos visuales además de texto) y mantener tus recursos organizados. Además, asegúrate de dormir bien antes del examen.

Malos hábitos de estudio durante la pandemia

La forma de estudiar no sólo afecta a las notas.  Las investigaciones demuestran que los estudiantes con buenos hábitos de estudio también tienden a tener resultados más positivos en la vida. Por eso, un paso hacia una vida mejor es acabar con los malos hábitos de estudio. Con ese objetivo en mente, aquí tienes siete malos hábitos de estudio para empezar a trabajar hoy mismo, así como algunas formas de cambiarlos.

Cuando te pones al volante cansado, ¿conduces tan bien como cuando estás descansado? Por supuesto que no. Lo mismo ocurre con el estudio. Cuanto más descansado estés al asimilar nueva información, más fácil te resultará retenerla y recordarla correctamente. La dieta y el ejercicio también pueden influir en tu capacidad para estudiar con éxito.

Prepara tu cuerpo para estudiar siguiendo unas buenas prácticas de salud. Establece un horario de sueño que te permita dormir las 7-9 horas recomendadas por noche. Elige alimentos ricos en vitaminas y minerales y practica algún tipo de actividad física a diario. Cuanto mejor se sienta físicamente, mejor se sentirá mentalmente. Cuanto mejor te sientas mentalmente, más fácil te resultará estudiar.

Escribir

Dejar las tareas para más tarde puede afectar a tu productividad de varias maneras. Aunque mucha gente cree que procrastinar es malo, no siempre es así. Por ejemplo, mientras que algunos estudiantes trabajan mejor cuando fraccionan las tareas, como dividir un ensayo de 3.000 palabras en secciones más digeribles de 600 palabras, otros prosperan bajo presión y rinden mejor cuando se sumergen en un proyecto en el último minuto. Si tienes el hábito de retrasar las tareas, pero esto dificulta tu productividad, puedes utilizar varias estrategias que te ayuden a encarrilarte de nuevo.

Piensa en un curso especialmente difícil que hayas hecho. ¿Hasta qué punto conseguiste terminar las tareas a tiempo? Si tenías la costumbre de posponer la redacción de trabajos o la lectura de las páginas asignadas, es posible que el miedo al fracaso o a las críticas te haya llevado a posponerlas. Otras causas para posponer tareas pueden ser sentirse abrumado por la tarea o luchar con problemas de motivación más importantes, como la ansiedad o la depresión.

Otras personas retrasan el inicio de las tareas o la adopción de medidas porque no les interesa el proyecto o la tarea. Por ejemplo, si te da pavor hacer hojas de cálculo y te han asignado preparar una para una reunión el viernes por la mañana, si no empezaste hasta el jueves por la noche, es probable que lo hayas pospuesto porque tienes aversión a las tareas.

5 buenos hábitos de estudio

Este episodio trata sobre el estudiante de música y sus hábitos de estudio. Nos centraremos en cómo aprovechar al máximo el tiempo, tanto dentro como fuera del aula. También le daremos un vistazo dentro de la cabeza de su profesor cuando se trata de sus interacciones en el ambiente del aula.

-En realidad es una simple cuestión de etiqueta. Los timbres del teléfono y las notificaciones pueden distraerte a ti, a tus compañeros y a tu profesor. Es responsabilidad de todos contribuir a un buen ambiente de aprendizaje.

-Los horarios pueden ser agotadores, especialmente para los músicos. Tenemos que hacer los deberes y practicar con nuestros instrumentos. Intenta dejar tiempo suficiente para descansar y recargar las pilas para que puedas absorber al máximo durante tu tiempo en el aula.

-Es natural no querer interrumpir la clase. Si tienes una pregunta, simplemente deja que el profesor termine su reflexión y levanta la mano. Es probable que otros estudiantes se estén haciendo las mismas preguntas.