Axiologia objeto de estudio

Filosofía de la ética

Existen 7 ramas de la Filosofía, a saber, la Metafísica, la Axiología, la Lógica, la Estética, la Epistemología, la Ética y la Filosofía Política. La filosofía es el estudio de la búsqueda de la verdad e igualmente un esfuerzo por conocer las realidades ocultas de nosotros mismos. Como disciplina académica, la Filosofía no es diferente. Los estudiantes que cursan programas de Filosofía se dedican a preguntar, responder y resolver problemas. En cierto sentido, la Filosofía es un tipo de Ciencia, una reserva de conocimiento que sólo puede entenderse a través de la investigación y el estudio rigurosos. Lee este blog para saber todo sobre estas ramas de la Filosofía, la naturaleza de la filosofía y mucho más.

Para liberar a un estudiante de la desalentadora tarea de leer libros y literatura densos sobre cada concepto de la filosofía, los expertos de este campo tuvieron la idea de crear varias ramas de la filosofía. En este blog, hemos recopilado una lista de las principales y más discutidas ramas de la Filosofía, que han desencadenado algunos famosos debates en este campo.

Epistemología

Yendo al grano, la axiología es una rama de la filosofía que deriva del griego Axios, que significa valor de algo y logos significa la lógica o la tesis. El estudio de la axiología se ocupa de clasificar las cosas como buenas y de su grado de bondad. En pocas palabras, la teoría de la axiología resume el valor de algo o su bondad.

El concepto de axiología profundiza en la esencia del valor y en los aspectos metafísicos. La teoría trabaja en la comprensión de la naturaleza y en la argumentación sobre lo que realmente se valora. La conceptualización implica directamente los objetivos de la investigación. Antes de entrar en algunas reflexiones significativas, repasemos los fundamentos.

El término axiología fue utilizado por primera vez por Paul Lapie en 1902 y Eduard von Hartmann en 1908. Está estrechamente relacionado con los campos filosóficos que se apoyan significativamente en la noción de valor, como la filosofía de la religión, la ética y la estética.

El campo de la investigación se refiere al objetivo de la búsqueda de hechos. Da cuenta principalmente de lo que se valora en la investigación. El estudio arroja luz sobre si se explica, se predice o sólo se intenta comprender. Las cuestiones axiológicas están relacionadas con la conjetura epistemológica y ontológica. Conocer la realidad oculta es el arte de la filosofía con cuatro grandes ramas: metafísica, epistemología, lógica y axiología. La última se divide en categorías: ética y estética. En sentido estricto, la primera es el examen de los valores personales y la moral en la conducta social. Y la segunda es el escrutinio de la belleza y la armonía.

Ética

La axiología (del griego ἀξία, axia: “valor, valía”; y -λογία, -logia: “estudio de”) es el estudio filosófico del valor. Incluye cuestiones sobre la naturaleza y la clasificación de los valores y sobre qué tipos de cosas tienen valor. Está íntimamente relacionado con otros campos filosóficos que dependen crucialmente de la noción de valor, como la ética, la estética o la filosofía de la religión[1][2]. El término fue utilizado por primera vez por Paul Lapie, en 1902,[3][4] y Eduard von Hartmann, en 1908[5][6].

La distinción entre valor intrínseco y extrínseco es fundamental para la axiología[7]. Una conceptualización sostiene que algo es intrínsecamente valioso si es bueno en sí mismo o bueno por sí mismo[8]. Se suele sostener que el valor intrínseco depende de ciertas características de la entidad valiosa. Por ejemplo, puede decirse que una experiencia es intrínsecamente valiosa por ser (porque es) placentera o bella o “verdadera” (por ejemplo, puede decirse que la constatación de un hecho es valiosa en sí misma). El valor extrínseco, por el contrario, se atribuye a las cosas que son valiosas sólo como medio para algo más. Las teorías sustantivas del valor tratan de determinar qué entidades tienen valor intrínseco. Las teorías monistas sostienen que sólo hay un tipo de valor intrínseco. El ejemplo paradigmático de las teorías monistas es el hedonismo, la tesis de que sólo el placer tiene valor intrínseco. Las teorías pluralistas, en cambio, sostienen que hay varios tipos diferentes de valor intrínseco, por ejemplo, la virtud, el conocimiento, la amistad, etc. Los pluralistas del valor se enfrentan al problema de explicar si los distintos tipos de valor pueden compararse o no a la hora de tomar decisiones racionales. Algunos filósofos afirman que los valores no existen en el nivel más fundamental de la realidad. Uno de estos puntos de vista sostiene que una declaración de valor sobre algo sólo expresa la aprobación o desaprobación del hablante sobre esta cosa. A esta postura se oponen los realistas del valor.

Ramas de la filosofía

A menudo llamada teoría del valor, la axiología es el estudio filosófico de la bondad o el valor de algo. Este enfoque suele guiarse por la pregunta “si yo fuera una persona “buena”, ¿qué haría?”. La clave de esta orientación ética es la identificación de las virtudes éticas. Aristóteles, uno de los primeros defensores de esta orientación, identificó la justicia, la moderación y la eudemonía, o felicidad, como virtudes clave. Su filosofía ética se centraba en el carácter personal más que en las reglas o consecuencias universales. Las virtudes fundamentales, como el valor, la compasión y la lealtad, guían la acción ética y son fundamentales en el arte de vivir bien. Además, defendía que estas virtudes sólo podían desarrollarse mediante la práctica constante.

Aristóteles trató de identificar la ética de las virtudes a través del Justo Medio. Creía que cada situación tiene dos extremos de acción, un extremo (vicio) de defecto y un vicio de exceso. La acción ética o la ética de la virtud era la media de los dos extremos. Por ejemplo, el vicio defecto de confianza sería la cobardía, o la poca confianza, mientras que el vicio exceso de confianza sería la temeridad o el exceso de confianza. La virtud ética entre ambos sería la valentía, el medio entre la cobardía y la temeridad.